Introducción

A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, América Latina se constituyó no sólo como un espacio geográfico, sino también como un objeto privilegiado de la teoría social y de la acción institucional, en el marco de la consolidación de una densa red de organismos internacionales que difundieron la planificación como lenguaje legítimo de la intervención pública, especialmente en el ámbito urbano y regional1. Entre los años cincuenta y finales de la década del sesenta se dio el mayor dinamismo productivo de la región. De acuerdo con Gorelik (2022, p. 38), esta etapa tuvo un “carácter formativo” fundamental para la creación de nuevos marcos conceptuales e institucionales.

En tal fase, caracterizada por un dinamismo intelectual orientado a la comprensión crítica de la realidad regional, el proceso de institucionalización fue un factor determinante en la producción y circulación de ideas. Las instituciones no solo tuvieron iniciativas intelectuales, sino que también impulsaron activamente el encuentro de profesionales provenientes de distintas partes del continente, contribuyendo a la formación y consolidación de redes intelectuales (Tzeiman, 2023).

La periodización aquí propuesta identifica, en la década de 1960, el predominio de una racionalidad tecnocrática orientada al desarrollo; en la década de 1970, la consolidación de la planificación como lenguaje sistémico de organización territorial; y, en la transición hacia 1980, la emergencia de lecturas críticas acerca de sus límites. Esta estructura analítica dialoga con la interpretación formulada por Gorelik (2022) sobre la mutación del pensamiento urbano latinoamericano. Si bien no se trata de una transposición directa de su esquema interpretativo, se observa una convergencia en cuanto al desplazamiento desde un horizonte marcado por el optimismo desarrollista hacia otro atravesado por cuestionamientos estructurales, en el cual la planificación pasa a ser interrogada en sus bases epistemológicas y en sus efectos socioespaciales.

En el marco de esta circulación conceptual2, las revistas especializadas asumieron un papel central como medios editoriales orientados a la difusión, legitimación y consolidación de conocimientos producidos en campos técnicos y científicos específicos. A diferencia de la prensa generalista, estas publicaciones operaban con una intención selectiva y se dirigían a públicos específicos (profesionales, académicos, técnicos y gestores cuyas prácticas se articulaban directamente con los temas abordados), configurándose no solo como medios de divulgación, sino como instancias estratégicas de difusión, traducción y mediación entre saberes y prácticas; es decir, como nodos en redes intelectuales y profesionales que participaban activamente en la conformación de determinados campos de actuación.

En este marco se inscribe el presente artículo, el cual investiga la circulación de ideas sobre planificación en América Latina3 a partir del análisis de revistas especializadas, con especial atención a las repercusiones en Brasil. No obstante, cabe destacar que el análisis no se orienta hacia la difusión de ideas y conceptos en las grandes metrópolis brasileñas, tradicionalmente reconocidas como centros emisores de innovaciones, sino que recae, de manera intencional, en el Recôncavo Baiano. El motivo de esta decisión reside en que se trata de una región del Nordeste brasileño histórica y territorialmente periférica, marcada por vaivenes y desigualdades económicas y sociales, pero también por dinámicas propias de recepción y resignificación de ideas. Con este enfoque se busca evidenciar cómo, fuera de los grandes centros urbanos, los conceptos internacionales y nacionales de planificación fueron apropiados, adaptados e integrados a las realidades locales.

Se formula la hipótesis de que, entre las décadas de 1960 y 1980, profesionales e intelectuales bahianos que ocupaban posiciones estratégicas de la administración pública estatal, con énfasis en el Recôncavo Baiano y en sus distintos ámbitos de desempeño académico, político y profesional, compartían nociones y prácticas alineadas, tanto conceptual como metodológicamente, con los paradigmas difundidos por actores e instituciones de alcance transnacional en América Latina. Se sostiene, además, que dichas ideas circularon en el Recôncavo a través de medios de amplia difusión, tales como las revistas especializadas.

Conviene aclarar, desde el inicio, que el término planificación no constituye una categoría unívoca, ya que asume significados distintos según el campo disciplinar y el contexto lingüístico en el que se inscriba. En esta investigación, sin embargo, el interés no reside en fijar una definición normativa, sino en aprehender las diferentes acepciones que el término adquirió en el contexto latinoamericano, especialmente ante las demandas impuestas por la urbanización acelerada y las transformaciones sociales del siglo XX. Las expresiones identificadas en las revistas analizadas, tales como planificación regional, planificación global, planificación integrada, planificación urbana y planificación para el desarrollo, evidencian la polisemia del concepto y las disputas en torno a los sentidos atribuidos a la acción planificadora, las escalas de intervención y los sujetos autorizados para conducirla.

La elección de las revistas que componen el corpus de esta investigación no es aleatoria, sino que responde a la relevancia histórica de los contextos en los que fueron producidas. A lo largo del siglo XX, América Latina experimentó un proceso de institucionalización de la planificación para dar respuesta a la necesidad de ordenar el desarrollo urbano y regional. En diversos países del continente, se crearon instituciones orientadas a la formulación, difusión y aplicación de modelos técnico-científicos de intervención territorial. En este escenario, las revistas especializadas no solo actuaron como reflejo de tal contexto, sino también como catalizadores de su consolidación.

De este modo, se optó por privilegiar revistas directamente vinculadas al proceso de institucionalización de la planificación. En función del recorte escalar adoptado y su propuesta de analizar la circulación de ideas, se seleccionaron publicaciones que expresaran diferentes niveles de articulación territorial. El recorte se sitúa entre los años 1967 y 1982, delimitación fundamentada en el análisis de los ejemplares de la Revista Interamericana de Planificación -desde su lanzamiento en 1967 hasta el número doble 63-64 (septiembre-diciembre de 19824)-, así como en las colecciones completas de las revistas Aratu (1967-1979) y Planejamento na Bahia (1973-1980).

En este marco, la elección de las tres revistas respondió a un criterio explícitamente escalar e instrumental, orientado a captar la circulación de conceptos de planificación en diferentes niveles de articulación territorial. En el plano latinoamericano, la Revista Interamericana de Planificación, órgano científico de la Sociedad Interamericana de Planificación (SIAP), permitió observar la formulación y difusión continental de paradigmas, metodologías y marcos conceptuales que, aunque producidos en una esfera internacional, alcanzaron el Recôncavo Baiano. En la escala regional, la revista Aratu, también lanzada en 1967 por el Centro Industrial de Aratu (CIA), operó como un dispositivo de legitimación del proyecto industrial bahiano, traduciendo el repertorio desarrollista a una narrativa dirigida al Nordeste brasileño y al estado de Bahía. Finalmente, en la escala local-estatal, la revista Planejamento na Bahia, lanzada en 1973, se constituyó como un instrumento técnico-administrativo de la Secretaría de Planificación, Ciencia y Tecnología del Estado de Bahía (SEPLANTEC) para consolidar una cultura de planificación y fundamentar la acción gubernamental. Cada publicación ofrece un ángulo analítico particular para observar la construcción de la planificación en contextos diversos, pero interconectados. De este modo, es posible investigar el proceso de circulación de ideas que conformó los paradigmas vigentes en América Latina y, de manera específica, en el Recôncavo Baiano entre las décadas de 1960 y 1980.

Entre contexto y método: la inserción del Recôncavo Baiano y las elecciones analíticas de la investigación

La realización del VIII Congreso Interamericano de Planificación, promovido por la Sociedad Interamericana de Planificación (SIAP)5 en 1970 en la ciudad de Salvador (primera y única edición celebrada en Brasil) representó un hito articulador de las condiciones políticas, institucionales y técnicas que reposicionaron al país y, en particular, al estado de Bahía y al Recôncavo Baiano, en las redes latinoamericanas de planificación. En el plano continental, dicho congreso coincidió con un momento en que los paradigmas desarrollistas, predominantes en las décadas anteriores, eran sometidos a balances críticos y debates sobre sus límites, alcances y posibilidades de reformulación. Dicho giro quedó plasmado en la elección del tema central del congreso: “Evaluación y Perspectivas de la Planificación del Desarrollo de América Latina”.

En el ámbito brasileño, la elección de Salvador (integrada entonces al Recôncavo Baiano)6 como sede del VIII Congreso fue el resultado de una concatenación de factores que situaron a la región en el centro de la atención técnica e institucional. La consolidación de un aparato estatal dedicado a la planificación, sumado a la centralidad adquirida por el Recôncavo en las políticas de desarrollo regional impulsadas por la Superintendencia de Desarrollo del Nordeste (SUDENE), generó condiciones que otorgaron visibilidad a la región en los escenarios nacional e internacional. La implantación del Centro Industrial de Aratu (CIA), en 1966, así como la posterior decisión del Gobierno Federal de instalar el Complejo Petroquímico de Camaçari (COPEC), en 1971, inscribieron el territorio en una agenda de industrialización y modernización productiva y territorial que articulaba escalas urbanas, regionales y nacionales, consolidando el conjunto Bahía-Recôncavo como referencia de experimentación y planificación.

La proyección internacional de esta trayectoria fue reforzada por la realización de misiones técnicas impulsadas por organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (ILPES), la Organización Panamericana de la Salud y la propia SUDENE, destinadas tanto a analizar las problemáticas socioeconómicas de Salvador y del Recôncavo como a formular estrategias de desarrollo integrado. Este escenario técnico-institucional introdujo al territorio bahiano en circuitos interamericanos de especialización, transformando a Salvador en un punto de convergencia para agendas globales, regionales y locales. La presencia articulada de estos organismos consolidó al Recôncavo como espacio de experimentación de soluciones territoriales, elevándolo de la condición de objeto de políticas externas a la de sujeto de reflexión y producción de repertorios técnicos.

La inserción del Recôncavo en estas redes latinoamericanas no fue ajena a las discusiones epistemológicas que atravesaban el campo del pensamiento planificador en América Latina. En el Primer Seminario sobre “Planificación Regional y Urbana en América Latina”, celebrado en 1972 en Chile, Neira Alva7 señaló que, al examinar experiencias concretas de desarrollo regional y la creación de polos de crecimiento, “tal vez los casos más interesantes se encuentren en el Recôncavo Baiano y en Ciudad Guayana, en Venezuela” (1972, p. 243). Esta mención subraya la relevancia de dicho espacio para comprender los procesos de planificación regional en el continente. Es decir, menciona la presencia del Recôncavo dentro del imaginario técnico latinoamericano, además de fundamentar la elección de Salvador como sede del VIII Congreso. En este sentido, la confluencia entre institucionalización estatal, visibilidad internacional y reconocimiento en foros de debate continental consolidó a la región como una pieza clave dentro de la trama de circulación de ideas de planificación que este artículo se propone examinar.

En el contexto de estos debates se afirma el papel de las revistas especializadas como instrumentos centrales de la circulación intelectual de ideas. La SIAP, a través de su publicación, desempeñó una función estratégica en este proceso, al actuar como un medio privilegiado para la difusión de agendas, diagnósticos y propuestas sobre planificación regional y urbana, incluso en lo que respecta a la enseñanza y a la formación de especialistas técnicos. Desde su primer número, ya evidenciaba la inserción del Nordeste brasileño en este circuito transnacional siendo la creación de la SUDENE una experiencia ejemplar de planificación regional. En el artículo “El Proceso de Desarrollo Regional en el Nordeste de Brasil”, publicado en el primer número de la revista, Vera destaca que, desde diciembre de 1959, las inversiones en la región obedecían a un plan de desarrollo integrado respaldado por una organización administrativa adecuada (la SUDENE) y por la opinión pública (Vera, 1967). Tal formulación no solo proyectaba al Nordeste como un caso exitoso de experimentación, sino que confirmaba que su experiencia ya circulaba internacionalmente como referencia en el campo de la planificación latinoamericana.

La centralidad otorgada al Nordeste en la Revista Interamericana de Planificación encontraba su correlato en el papel desempeñado por la SUDENE en la industrialización bahiana. Como catalizador de la planificación regional, la Superintendencia articuló incentivos fiscales, líneas de crédito y estudios técnicos de localización industrial, contribuyendo decisivamente a la formulación de instrumentos institucionales de fomento. Estas acciones fueron determinantes para la implantación del Centro Industrial de Aratu (CIA), hito de la reconfiguración productiva del Recôncavo Baiano y expresión territorial de una estrategia más amplia de modernización económica alineada con los paradigmas desarrollistas entonces hegemónicos en América Latina. Inspirado en las tesis de la CEPAL y en las experiencias regionales promovidas por organismos como la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el proyecto fue concebido como un polo industrial estructurado mediante un Plan Director riguroso (Fig.1)8, con una zonificación funcional que distinguía áreas industriales, portuarias, habitacionales y comerciales, garantizando racionalidad técnica en la ocupación del suelo. La propia revista Aratu, creada para proyectar el éxito del complejo y atraer inversionistas nacionales y extranjeros, calificaba al CIA como “un emprendimiento de envergadura inédita en Brasil y en el mundo” (1968, p. 5), revelando cómo la planificación bahiana era simultáneamente un producto local y una vitrina internacional del modelo tecnocrático de articulación entre el Estado y la iniciativa privada.

Figura 1

Figura 1.   Zonificación - Plan Director del CIA. Fuente: Plan Director del Centro Industrial de Aratu, elaborado por Empreendimentos da Bahia S.A., 1967, p. 19. Modificado por la autora exclusivamente para la ampliación e inclusión de la leyenda, ubicada a la derecha, con el fin de mejorar la legibilidad.

Mientras que la experiencia del CIA se proyectaba mediante dispositivos editoriales orientados a atraer inversiones y legitimar externamente el modelo industrial bahiano, la consolidación de la planificación como práctica estatal en Bahía exigió la creación de estructuras administrativas propias. En este marco, la creación de la Secretaría de Planificación, Ciencia y Tecnología (SEPLANTEC) en 1971 fue un paso decisivo, al centralizar la formulación de directrices y la política de desarrollo estatal. Como extensión de esta estrategia, la secretaría lanzó, en 1973, la Revista Planejamento na Bahia9, publicación que asumió, en virtud de su vínculo directo con la estructura estatal, el perfil más explícitamente gubernamental entre las analizadas. Esta revista operaba como instrumento de legitimidad institucional para difundir paradigmas de planificación que articulaban saberes técnicos especializados con la dirección político-administrativa, bajo una lógica tecnocrática de orientación estatal, volcada a la gestión pública y al fortalecimiento institucional de la planificación.

En lo que refiere al corpus documental, el análisis se concentró específicamente en los artículos científicos publicados en las revistas seleccionadas. Si bien los periódicos contienen otras secciones, como notas editoriales, reseñas, informes y noticias institucionales, se optó por privilegiar el formato artículo por tres razones centrales: en primer lugar porque constituyen el principal espacio de expresión autoral de intelectuales y especialistas del área; en segundo lugar, porque operan como vectores de difusión de un mensaje teórico y conceptual sobre la planificación, articulado en diferentes escalas (internacional, nacional y regional); y, por último, porque ofrecen acceso directo a experiencias, técnicas y metodologías que circulaban en el período, lo que permite comprender los patrones de racionalidad técnico-política que orientaban planes y proyectos de la época.

Es importante señalar que, a lo largo de las dos décadas consideradas, las tres revistas acumularon un volumen significativo de artículos publicados. Ante esta abundancia documental, fue necesario establecer delimitaciones analíticas viables. Barros (2005) advierte que, ante las limitaciones inherentes a la búsqueda de un “contextualismo” absoluto, corresponde al historiador de las ideas realizar elecciones metodológicas posibles y justificables. Así, con el objetivo de orientar la lectura sistemática y el rastreo de los conceptos, se adoptó como criterio principal la selección de aquellos textos cuyos títulos presentaban referencias explícitas o implícitas a la definición, problematización y formulación teórica del concepto de planificación. Este criterio, lejos de ser meramente técnico, se basa en la hipótesis de que los artículos con pretensiones conceptuales condensan las disputas semánticas, los alineamientos ideológicos y los esfuerzos de sistematización discursiva más relevantes para esta investigación.

Del vocabulario interamericano al territorio bahiano: tipologías de planificación y sus reconfiguraciones en el Recôncavo Baiano

El objetivo de esta sección es reconstruir, de manera comparativa, de qué manera circularon ciertas ideas de planificación en las páginas de la Revista Interamericana de Planificación, Aratu y Planejamento na Bahia. Asimismo, se analiza de qué modo el vocabulario técnico se introdujo y fue reapropiado en el Recôncavo Baiano, produciendo ajustes semánticos y pragmáticos en función de agendas institucionales, proyectos territoriales y disputas políticas particulares. El interés, por tanto, no reside en identificar teorías de la planificación plenamente sistematizadas, sino en rastrear matrices metodológicas y tipologías, tales como la planificación regional, urbana, metropolitana, integrada, sistemática, global, social y para el desarrollo, entendidas como marcadores conceptuales utilizados como lenguaje de legitimación y horizonte normativo en distintas arenas. Desde esta perspectiva, los términos no se tratan como reflejos de una realidad preexistente, sino como operadores que organizan diagnósticos, definen problemas y autorizan intervenciones, en consonancia con la Historia de los Conceptos, es decir, el concepto es, simultáneamente, registro de experiencia y productor de expectativas.

Desde el punto de vista de Koselleck (2006), los conceptos no solo reflejan realidades históricas concretas, sino que participan activamente en su constitución y transformación. De este modo, aunque las nomenclaturas mencionadas remitan a tradiciones teóricas más amplias, operan, en los contextos latinoamericano y bahiano, como conceptos prácticos, empleados por actores específicos en arenas institucionales determinadas.

Desde la perspectiva de la Historia de los Conceptos, la ciudad latinoamericana adquiere aquí una densidad semántica ampliada; es decir, se convierte en una categoría estratégica de ordenamiento del tiempo histórico, entendida no como un simple espacio físico de aglomeración, sino como el lugar donde se concentran las experiencias. En este sentido, la planificación no solo refleja la realidad, sino que también participa activamente en la producción de sentidos sobre lo urbano y lo regional, configurándose como un operador conceptual que media las relaciones entre tiempo, espacio y política en el contexto latinoamericano del siglo XX.

Al interpretarlas como nodos de redes intelectuales, las revistas permiten evidenciar sincronías (convergencias temporales y semánticas) y desfasajes (apropiaciones tardías o desplazamientos de sentido) en la circulación continental de un repertorio planificador. Las evidencias más contundentes de este intercambio aparecen en el circuito de traducciones y ediciones republicadas entre la Revista Interamericana de Planificación y la revista Planejamento na Bahia, lo que indica que Bahía, y, por extensión, los ámbitos técnicos que operaban en el Recôncavo, no solo recibía ideas, sino que seleccionaba, traducía y reinscribía contenidos según las demandas locales. La traducción y publicación, en 1973, del artículo de Francis Violich sobre planificación metropolitana, aparecido originalmente en la revista de la SIAP y reimpreso en el número inaugural de Planejamento na Bahia, constituye un caso emblemático dado que es un mismo texto que atraviesa escalas y públicos, articulando una agenda interamericana en el contexto de las regiones metropolitanas de Brasil. El gesto editorial de traducir planificación como planejamento (en lugar de planificación) también opera como un ajuste semántico que aproxima vocabularios y, al mismo tiempo, se aproxima a la tradición técnico-administrativa brasileña, contribuyendo a naturalizar la planificación metropolitana como lenguaje competente en el ámbito estatal. Situación similar ocurre con la traducción del texto de Horacio Torres sobre modelos matemáticos de la estructura espacial urbana, así como con el documento de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre criterios para la enseñanza e investigación en planificación urbano-regional, que funciona como vector de estandarización metodológica y de profesionalización del campo a nivel local.

Estos desplazamientos no operan únicamente en sentido centro-periferia, dado que también existe una circulación inversa, que demuestra que el Recôncavo Baiano, especialmente a través de canales editoriales vinculados al gobierno del estado de Bahía, podía configurarse como un espacio activo de formulación y difusión. El recorrido de Seno A. Cornely resulta decisivo para sustentar esta hipótesis, su texto publicado en la revista Planejamento na Bahia en 1976 fue republicado pocos meses después en la Revista Interamericana de Planificación. Esta operación es relevante por dos motivos, en primer lugar, porque explicita un movimiento de reconocimiento sobre que lo que se produce en el circuito bahiano puede ser publicado y citado en el foro interamericano, y, en segundo lugar, porque evidencia que ciertas tipologías, como la planificación microrregional articulada a la participación comunitaria, no deben leerse únicamente como importaciones tardías, sino como construcciones situadas que adquieren circulación regional ampliada. Lo mismo se observa en trayectorias de autores que aparecen en distintas publicaciones, reforzando la idea de un campo relativamente estructurado en el que intelectuales, eventos y revistas conforman un ecosistema de circulación conceptual. Asimismo, las referencias bibliográficas operan como otro indicador de sincronías dado que autores que escriben desde el contexto bahiano citan autores recurrentes en la Revista Interamericana de Planificación, configurando redes de autoridad y un canon en formación, en el que publicar y ser citado son prácticas constitutivas de la legitimación de la planificación como saber especializado.

A partir de la evidencia presentada hasta aquí, es posible organizar el análisis de las tipologías en tres bloques temporales: finales de los años 1960, década de 1970 y transición hacia los años 1980, observando cómo cada término se estabiliza, se desplaza y se adecúa en un Recôncavo atravesado por la industrialización planificada, la reestructuración metropolitana y las políticas regionales. En la década de 1960, se destacan tipologías asociadas al desarrollo y a la planificación sistemática, ambas marcadas por una racionalidad tecnocrática de previsión, control y eficiencia. En la Revista Interamericana de Planificación, por ejemplo, la vertiente desarrollista aparece vinculada al análisis costo-beneficio y a la administración racional de recursos; y en Aratu, la planificación sistemática se postula como la necesidad de organizar el desarrollo bahiano mediante instrumentos de integración y coordinación. Tal sincronía es el resultado de una afinidad de tipo gramatical donde la confianza en la razón instrumental y en la capacidad del Estado (y sus especialistas) para ordenar el futuro, encuentra en el Recôncavo un terreno privilegiado de aplicación en la agenda industrial y de infraestructura.

Durante los años setenta, se produjo un cambio de paradigma en las tipologías de planificación urbana en Brasil. En sintonía con la reconfiguración institucional del Estado, se instituyeron las primeras regiones metropolitanas del país, entre las que destacan São Paulo, Belo Horizonte y Porto Alegre, extendiéndose hacia otros centros regionales como Recife, Salvador, Curitiba, Belém y Fortaleza. En las tres revistas, lo urbano se manifiesta como un problema de complejidad creciente, que exige estrategias articuladas y decisiones sustentadas en evidencias. En la Revista Interamericana, la planificación urbano-regional se presenta como un esfuerzo intersectorial vinculado a metas de desarrollo; en Aratu, se concibe como instrumento de ordenamiento funcional del espacio (especialmente en el entorno del Centro Industrial de Aratu) que articula zonas, infraestructura y sistema vial. Por último, en la revista Planejamento na Bahia, la planificación urbana se asocia a la articulación entre las diferentes escalas y a la coordinación institucional, desplazando la tipología del modelo aplicable hacia la gobernanza posible en el interior de un aparato estatal específico.

La circulación conceptual hacia el Recôncavo se produce a través de múltiples vectores: en primer lugar, la presencia de traducciones y republicaciones que introducen metodologías y vocabularios específicos (lo metropolitano, la modelización, la estructura urbana); en segundo lugar, la mediación de organismos estatales y sus revistas como instancias de difusión y legitimación; y por último, la materialidad de proyectos que demandaban un lenguaje planificador para tornarse institucionalizables. La adecuación a la realidad del Recôncavo se hace evidente en la medida en que la planificación urbana y metropolitana no se manifiesta solo como teoría, sino como una tecnología político-administrativa: regulaciones, zonificaciones, infraestructura, institucionalización de organismos y producción de diagnósticos pasan formar parte del repertorio de intervención. De este modo, la tipología que en el plano continental se defendía como un modelo interdisciplinario, en la escala regional se utiliza como instrumento de ordenamiento territorial, soporte de la industrialización, reorganización del suelo urbano y gestión de la expansión periférica.

En paralelo, la tipología de la planificación global opera como una idea integradora que atraviesa las revistas con sentidos diferenciados: en algunos textos, lo global significa articular modalidades y escalas en un esfuerzo de síntesis; en otros, se transforma en un lenguaje administrativo destinado a designar la acción coordinada de organismos estatales; y, en clave promocional, aparece como un atributo de modernidad. Esta plasticidad es lo que hace que la tipología sea analíticamente relevante; lo global, por ser capaz de alinear el discurso local con un imaginario internacional de modernización, funciona como sello de legitimidad, y, al mismo tiempo, integra prácticas heterogéneas. En el Recôncavo, el término cumple la función de justificar la coherencia de grandes proyectos (complejos urbano-industriales, redes de infraestructura e integración funcional de usos) ofreciendo una narrativa de racionalidad totalizadora, aun cuando la implementación se produzca de manera desigual y selectiva.

A finales de los años setenta y comienzos de los ochenta, cobra visibilidad la planificación social como tipología, caracterizada por enfoques críticos que cuestionan la neutralidad del planeamiento e incorporan la dimensión de la desigualdad, el poder y los efectos territoriales. Por un lado, emergen lecturas que enfatizan la selectividad institucional y los mecanismos de normalización; por otro, críticas estructurales que señalan la planificación como una ideología técnico-científica al servicio de la reproducción de desigualdades socioespaciales. La convergencia aquí reside menos en la fórmula que en el diagnóstico, la planificación social no constituye solo una técnica, sino un campo de disputa.

Aunque términos como planificación educativa y participativa ya circulaban en estas revistas desde la década de 1970, es a partir de los años ochenta cuando estas tipologías, junto con la planificación social, cobran centralidad en el vocabulario técnico de las publicaciones, especialmente en Planejamento na Bahia y en la Revista Interamericana de Planificación. Este giro conceptual refleja transformaciones estructurales más amplias del periodo, tales como la crisis del modelo de Estado, el agotamiento de las políticas de crecimiento concentrado y el surgimiento de nuevos sujetos políticos vinculados a movimientos sociales (urbanos, rurales, sindicales y religiosos) que pasaron a reivindicar una orientación de las políticas públicas basada en la equidad, la justicia social y la participación popular.

La circulación de esta tipología en el contexto bahiano resulta significativa porque traslada el foco del debate, es decir, la planificación deja de operar exclusivamente como un lenguaje de eficiencia e integración para configurarse también como uno capaz de interrogar los efectos distributivos, las jerarquías y las formas de dominación. En el contexto del Recôncavo Baiano, cambio de enfoque adquiere matices aún más relevantes. La década está marcada por el fortalecimiento de la Región Metropolitana de Salvador como polo hegemónico de decisiones políticas y concentración económica, relegando al Recôncavo a un lugar periférico dentro de esta nueva configuración territorial. Los efectos colaterales de este proceso, entre ellos, la desestructuración de las cadenas productivas locales, la creciente dependencia a pensiones y subsidios, y la migración de trabajadores no cualificados, contribuyeron a consolidarlo como un espacio de reproducción social subordinada.

El ajuste es en realidad una reinterpretación, es decir que, en lugar de reforzar el optimismo tecnocrático característico de los años sesenta, la tipología social reabre el cuestionamiento acerca de quién planifica, para quién, bajo qué criterios y con cuáles consecuencias sobre el territorio.

Consideraciones finales

Distinguir analíticamente entre modalidades de planificación y teorías del planeamiento resulta fundamental para evitar lecturas anacrónicas o excesivamente reduccionistas del material empírico. A lo largo del siglo XX, distintas corrientes teóricas, formuladas principalmente en contextos europeos y norteamericanos, coexistieron y disputaron centralidad en el campo, configurando un repertorio heterogéneo que incluye el Comprehensive Planning, la vertiente estructuralista o sistémica, el incrementalismo y la Advocacy Planning. No obstante, las modalidades identificadas en las revistas analizadas no corresponden a adhesiones plenas a dichas corrientes sino a apropiaciones parciales, fragmentadas y frecuentemente ajustadas a sus vocabularios.

El análisis comparativo de las tres revistas -Revista Interamericana de Planificación, Aratu y Revista Planejamento na Bahia- revela que las tipologías de planificación circularon en un campo atravesado por traducciones, republicaciones, redes de citación y formas institucionales compartidas, lo que produjo sincronías teóricas sin necesariamente implicar homogeneidad. El Recôncavo Baiano se reconoce en esta dinámica no como una periferia pasiva, sino como un espacio de recepción selectiva y de reinscripción situada al que los conceptos llegan por vías editoriales e institucionales, ajustándose al léxico técnico-administrativo local y adquiriendo materialidad en proyectos, organismos y agendas específicas. Al seguir el recorrido de términos como planificación del desarrollo, regional, integrada, urbano-metropolitana, global y social, resulta posible comprender de qué manera el vocabulario de la planificación operó como un repertorio práctico (ya sea legitimador, operativo o crítico), articulando escalas continentales y realidades territoriales específicas. La capacidad argumental de las revistas radica en revelar la planificación como un campo semántico en disputa, cuya circulación depende de redes, instituciones y usos concretos que, en el caso bahiano, se conectan directamente con la industrialización planificada, la reestructuración metropolitana y las tensiones sociales que atravesaron el período analizado.

Las revistas revelan no solo la existencia de un vocabulario técnico compartido, sino también afinidades en la formulación de distintas tipologías de planificación, entendidas, en mayor o menor medida, como instrumentos fundamentales para la organización del territorio y el fomento del desarrollo. Las concepciones de planificación identificadas en el Recôncavo Baiano, aun cuando se recontextualizaron en función de los desafíos locales y las estructuras estatales disponibles, evidencian una fuerte convergencia con el ideario modernizador y racionalista que circulaba en América Latina. Dicho ideario estaba influenciado por organismos como la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Sociedad Interamericana de Planificación (SIAP), así como por misiones técnicas internacionales y experiencias nacionales desarrolladas en países vecinos.

Conviene reconocer que no todas las llamadas tipologías de planificación identificadas en las revistas analizadas pueden entenderse como teorías de la planificación en sentido estricto. Muchas de ellas operaban, fundamentalmente, como nomenclaturas en circulación, corrientes metodológicas, estilos de intervención o repertorios profesionales utilizados en contextos técnicos y políticos específicos. Estas categorías señalaban filiaciones, influencias y posicionamientos dentro de un campo disciplinar que, durante el periodo estudiado, todavía se encontraba en proceso de consolidación.

Asimismo, cabe señalar que las ideas y conceptos en circulación en la región también estuvieron marcados por influencias provenientes de Estados Unidos y Europa. Gran parte de los autores que publicaron en las revistas analizadas se formaron o trabajaron en dichos contextos, ya sea mediante estudios de posgrado en el exterior o a través de su inserción en redes internacionales de cooperación técnica. A ello se suman las recurrentes intervenciones militares en el Cono Sur, que provocaron desplazamientos forzados y exilios. Estas trayectorias, al reconfigurarse, intensificaron los flujos transnacionales de ideas y prácticas de planificación. Reconocer dichas influencias no contradice la perspectiva de esta investigación; al contrario, refuerza la comprensión de la circulación de conceptos como un proceso complejo, definido por las reinterpretaciones llevadas a cabo en territorio latinoamericano.

Por último, con el propósito de ampliar el alcance de la presente investigación se plantean algunas preguntas que habilitan nuevas miradas sobre el tema. ¿Las concepciones debatidas en las revistas entraron en tensión con las prácticas del Estado o fueron incorporadas por este de forma selectiva? ¿Qué resultó, concretamente, de la conexión establecida entre el Recôncavo Baiano y las redes latinoamericanas de planificación? Lejos de suponer que las ideas allí transmitidas permanecieron inertes o limitadas a un circuito cerrado, el artículo parte del presupuesto de que circularon, produjeron efectos y participaron en la consolidación de una credibilidad, una confianza, al respecto de la práctica de la planificación. Inclusive, cuando no se materializaban de forma inmediata en políticas o proyectos, estas ideas contribuyeron a moldear lenguajes, repertorios y formas de pensar el territorio. Al formular estas preguntas la investigación reafirma su compromiso con una comprensión de la planificación como un campo en movimiento, en el que textos, conceptos y debates continúan produciendo sentidos más allá del tiempo en el que fueron originalmente escritos.